Llevamos varias semanas con buen tiempo, y algunos empezáis ya a preguntar por tratamientos para la pérdida de peso, reducción de volumen y planes nutricionales para recuperar vuestra línea.

Si se quieren conseguir buenos resultados, conviene recordar que cualquier tratamiento médico estético dirigido a la pérdida de peso o de volumen, deberá siempre ir acompañado de un plan nutricional.

Por su efectividad y escaso efecto rebote vamos a centrarnos en las Dietas de Aporte Proteico (con control médico).

 

¿Qué es una Dieta de Aporte Proteico?

Se basa fundamentalmente, en suprimir de la alimentación normal del paciente, los hidratos de carbono y las grasas, manteniendo un nivel elevado de proteínas.

A pesar de lo que puede pensarse, esto exige poco sacrificio. La relación esfuerzo – resultados es óptima. ¿Cómo es posible?

Los dos primeros días de dieta el paciente puede tener un poco más de hambre, hasta que logremos entrar en lo que llamamos “estado de cetosis”.

La cetosis es un estado metabólico consecuencia de un déficit de carbohidratos, que induce al catabolismo rápido (destrucción) de las grasas para obtener energía.

En esta fase, nuestro organismo genera unos compuestos llamados cuerpos cetónicos, produciendo una sensación de saciedad a nivel cerebral. Por lo que a partir del tercer día, si se siguen las recomendaciones de tu médico, no pasarás hambre.

Al entrar en esta fase, el paciente verá resultados muy rápido. Los primeros 10 días se pierden entre 3 y 5 kilos.

 

Posibles contraindicaciones

Existe la falsa creencia de que este tipo de dietas pueden suponer un riesgo para la salud del paciente. Esto no es del todo correcto.

Las dietas de aporte proteico (DAP) son totalmente seguras, siempre y cuando se realicen con control médico y siguiendo las recomendaciones del especialista.

Es cierto que, en ningún caso, debe plantearse este tipo de dietas por cuenta propia sin la supervisión de un profesional médico, ya que en combinación con otras patologías o en función de los antecedentes del paciente, si pueden existir ciertos riesgos.

Al revés, y a diferencia de otros planes nutricionales, las dietas de aporte proteico preservan la masa muscular y ósea, mejoran la vitalidad del paciente, el aspecto y el tono de la piel.

 

En resumen

El médico planificará cada fase del tratamiento de forma que, conforme se avanza con la dieta, se va reduciendo el consumo elevado de proteínas, e incorporando alimentación normal. Por eso, el efecto rebote en mínimo o inexistente.

Este tipo de dieta está dirigida a todas aquellas personas que tienen sobrepeso o que quieren recuperar su línea. También para pacientes con problemas importantes de sobrepeso. Y muy especialmente, a aquellos que han probado otro métodos, dietas y tratamientos con malos resultados. Tan sólo serán necesarios 10 días para ver resultados notables.

Si tienes cualquier duda, pide una cita informativa con nuestro equipo médico.